Estaba hecho mierda. Entre su viejo que es un idiota y la U, el pobre no daba mas. Un 'hola' más frío que hoy día (se pasó el -1 grado) y mucho rato callado. Después de ver un poco de tele y tratar de sacarle palabras, me abraza y me dice que me necesita. Nos empezamos a dar besos y al tiro caché por donde iba. Le dije que no, que me sentía mal, no quería. Entonces se para y se va. Muy él.
Lo sigo. Prende un pucho y sale.
Que no, que primero su viejo, después el profe, y ahora yo. Que mejor se iba a acostar a ver si mañana amanecía mejor. No sé como, se amurró.
Filo, lo aguanté.
Pero hoy día en verdad no tenía ganas.
que onda los minos, como tan raros...pueden separar sus ideas de un minuto a otro...
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